8 de Septiembre de 2020
Por: Beatriz Cáceres.
Tiempo de lectura: 5 min.
La pandemia ocasionada por el Covid-19 ha causado un impacto directo sobre la sociedad y la producción global, además de causar el cese de actividades, la interrupción de las cadenas de suministros, y el cierre de muchos negocios. Para la mayoría, la pandemia ha sido un suceso inesperado, difícil de predecir; lo que se conoce en la literatura como el famoso Cisne Negro. Este es un evento catastrófico sin precedentes y con un impacto tanto social como económico.
Pero ¿es realmente el Covid-19 un Cisne Negro? A lo largo de los siglos, el mundo ha sobrevivido a diversas pandemias; la peste Negra, la viruela, la gripe española, entre otras, por lo que no se trata de un suceso sin precedentes. Por otro lado, si bien es cierto que una pandemia es un suceso raro, una vez que ocurre y se registra en la historia, se convierte en un suceso esperado y deja de ser un Cisne Negro.
Las organizaciones deben estar preparadas para prevenir, protegerse, y reaccionar ante incidentes que puedan afectar a la continuidad de sus actividades y que puedan impactar negativamente a sus negocios. Por este motivo, es necesario proteger no sólo los procesos críticos del negocio, sino todos aquellos recursos necesarios para el correcto desarrollo de la actividad de la sociedad. Esto se puede lograr a través de una gestión adecuada que permita a la organización recuperarse tras un incidente grave o circunstancia inesperada en un plazo de tiempo que no comprometa su continuidad. Poder dar una respuesta planificada ante cualquier incidente ya sea interno o externo, mitigará el impacto financiero y repercutirá positivamente en el cuidado de su imagen y reputación empresarial.
Las empresas que cuentan con un Plan de Continuidad de Negocio están mejor preparadas ante un incidente o evento inesperado y podrán reaccionar de la mejor forma. Para aquellas empresas que contaban con un Plan de Continuidad de Negocio antes de la pandemia, el COVID 19 no se ha tratado de un Cisne Negro, sino de un Rinoceronte Gris: un suceso esperado, pero que muy pocos están preparados para enfrentarse a él. Un plan de Continuidad de Negocio adecuado debe ser creado para soportar cualquier escenario, especialmente los riesgos por sucesos inesperados y difíciles de predecir.
La norma internacional ISO 22301, plantea un Sistema de Gestión de Continuidad que asegura que las organizaciones podrán continuar trabajando después de un incidente mayor o durante las circunstancias más difíciles. Trata de minimizar el impacto para que las empresas puedan reanudar su actividad lo más pronto posible. Para ello, es indispensable realizar un análisis del impacto en el Negocio, para conocer con exactitud cuales son los sistemas sobre los cuales se apoyan los procesos vitales para la organización; identificación y categorización (según su efecto sobre los resultados de la organización) los eventos que pueden afectar a la continuidad de las operaciones de su empresa. Posteriormente, se deben establecer los mecanismos de protección, redundancia o transferencia para minimizar su impacto en el caso que ocurra el evento. La capacidad para poder dimensionar correctamente dicho evento y contar con un plan para poder adaptarse rápidamente hará que su empresa pueda continuar con su actividad. En un mundo globalizado, en donde nos enfrentamos a diferentes amenazas, es importante poder pensar a futuro y contar con la capacidad para actuar sí en algún momento aparece un cisne negro o un rinoceronte gris.
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