2 de Junio de 2021
Por: Álvaro Tapia.
Tiempo de lectura: 3 min.
Due Diligence es una expresión del inglés que puede traducirse al español como ‘debida diligencia’ y se refiere a la auditoria que hace (por lo general) una consultora externa sobre una empresa, previamente a la firma de un contrato de compra o inversión, y consiste en una minuciosa revisión y análisis de la entidad que se desea adquirir o en la que se desea invertir .
En dicho proceso, que muchas veces resulta extenso, típicamente se realizan los análisis de índole financiero, contable, tributario y legal , tomando en consideración todos aquellos factores que puedan afectar la organización y que resulten pertinentes sobre si la inversión o adquisición es adecuada o no para el comprador o inversor. Por lo tanto, el objetivo de un Due Diligence es confirmar si, en términos económicos , la empresa con la que se pretende cerrar la transacción comercial, se encuentra en una situación consonante con aquella referida en el acuerdo previo.
Desde la perspectiva de la gestión de riesgos asegurables o transferibles, resulta de suma importancia realizar un minucioso estudio de los diferentes contratos de seguros, con la finalidad de detectar la existencia de posibles deficiencias en las distintas pólizas , y en ese caso, adoptar las medidas correctivas que resulten necesarias.
En un Due Diligence de Seguros , se deberá recopilar la información pertinente para poder realizar, principalmente, lo siguiente:
Si bien es cierto que el clásico Due Diligence se realiza en una empresa únicamente en ocasión de una posible compra o inversión, un Due Diligence de Seguros, por el contrario, debería ser una práctica regular y frecuente, al haber el seguro demostrado ser el mecanismo más eficiente y eficaz para proteger la cuenta de resultados de toda organización que cuenta con un adecuado programa de seguros.
Por lo anterior, es importante normalizar un Due Diligence de Seguros en toda empresa, mediante el establecimiento de pautas y una cultura que orienten a sus directivos en la implantación de la gestión de riesgos; identificando y analizando cada uno de los aspectos mencionados, en aras de contar en todo momento con un análisis actualizado y el programa de seguros que más se adecúe a las necesidades de la organización.
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