8 de Septiembre de 2020
Por: Beatriz Cáceres.
Tiempo de lectura: 5 min.
La Gestión de Riesgos consiste en la valoración continua de los procesos y activos, con la finalidad de mantener la incertidumbre bajo control, y de esta forma proteger y reducir el impacto financiero de los riesgos dentro de la empresa, en resumen, una gestión de riesgos eficiente permitirá a la empresa tomar las decisiones adecuadas para obtener los resultados deseados a corto y largo plazo, eliminando, así mismo, cualquier posibilidad de impacto negativo sobre la cuenta de resultados.
Adicionalmente, el proceso de gestión de riesgos implica:
La Gestión de Riesgos se puede realizar internamente, formando un departamento específico con personal especializado en la detección, valoración y mitigación de riesgos, con la necesaria implementación de herramientas tecnológicas que identifiquen cualquier amenaza antes de que ocurra y monitoricen el riesgo continuamente.
Por otra parte, la Gestión de Riesgos se puede realizar externamente, contratando a una consultora especializada con amplia experiencia en el sector, que cuente con herramientas tecnológicas comprobadas para la detección y monitorización de los riesgos, para que asesore directamente a su empresa.
Los beneficios de la externalización de la Gestión de Riesgos son los siguientes:
Sin embargo, a la hora de externalizar la Gestión de Riesgos, se debe garantizar que las operaciones no sufran ningún tipo de retraso. La consultora debe ser capaz de proveer soluciones y herramientas específicas de acuerdo con las necesidades de la empresa que contrate sus servicios. Además, se debe de desarrollar una política de externalización muy clara, definiendo cuáles son las áreas de interés para la empresa, delegando todas aquellas funciones operativas que sean más difíciles y costosas de realizar internamente por la empresa en cuestión.
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